7 consejos para unas Navidades UltraFit sin engordar

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7 consejos para unas Navidades UltraFit sin engordar

7 consejos para unas Navidades UltraFit sin engordar

¿Te preocupa engordar en Navidad?

Si en las comidas de Diciembre terminas aflojándote el cinturón incluso antes de que sirvan el postre, déjame decirte que no eras la única persona — en promedio las comidas de las fiestas de Diciembre pueden hacerte consumir hasta unas 3.500 calorías por sentada (casi el doble del total recomendado para un solo día).

De hecho, según un estudio es muy probable que comiences el mes de Enero con casi 5 a 10 libras de más del que no podrás deshacerte en el resto del año. ¡¡¡Cierto!!!

Pero no te preocupes, que de ninguna manera te estoy sugiriendo que te pierdas las ricas cenas de Nochebuena y Nochevieja, ni mucho menos que actúes aislada en una esquina sobreviviendo a punta de lechuga y pechuga de pollo a la plancha mientras que el resto de la familia disfruta de las comidas típicas de las fiesta (que sí, son engordosas, ¡pero son tan sabrosas!).

¿No sería chévere que pudieras disfrutar de las fiestas y de tus comidas preferidas de la época pero SIN engordar?

Sigue estos sencillos pero inteligentes y efectivos consejos para evitar engordar en Navidad comiendo tus comidas preferidas, y disfruta de las fiestas libre de preocupaciones (¡y libre de libras de más!).

1. Usa un plato pequeño

Está comprobado que si usas un plato grande te servirás más comida. Y aunque no estamos intentando que comas raciones de pajarito y pases hambre durante la Navidad, tampoco está bien ingerir comida hasta que tu ropa se reviente.

Utiliza un plato pequeño y automáticamente disminuirás la cantidad de comida, evitando comer más de la cuenta y sin darte la sensación de que tu plato está vacío. Yo utilizo esta estrategia a diario y en todas mis comidas, y me ayuda muchísimo a comer justo lo que necesito. Gracias a eso me siento mucho más liviano a lo largo del día y evito el letargo y la pesadez de las comidas demasiado abundantes (sin olvidar las libras extra que traen como consecuencia).

Recuerda que siempre tendrás la posibilidad de servirte nuevamente si quedas con hambre, así que aplica este consejo sin miedos. ¡Te garantizo que funciona!

2. Mastica

Esto parece obvio pero no te imaginas cuántas veces nos saltamos éste primer paso en nuestro proceso digestivo (no exagero, conozco gente que traga prácticamente sin masticar… tengo uno de esos en casa).

¡Se supone que deberíamos masticar unas 30 veces cada bocado!

Personalmente conozco a pocos que lo hacen, y tampoco te estoy pidiendo que lo intentes… Pero si al menos prestas atención al hecho de masticar tu comida y triturarla un poco mejor antes de tragarla, comenzarás e inmediato a cambiar la forma e que tu cuerpo aprovecha esos alimentos que consumes.

Al masticar suficientemente la comida estarás predigiriéndola, lo cual ayudará muchísimo a tu estómago con la digestión final, haciendo más eficiente todo el proceso. Recuerda que si no digieres bien la comida tendrás menos probabilidad de absorber los nutrientes necesarios, y eso hará que te dé más hambre y comas más de la cuenta. Además, el masticar mejor los alimentos te traerá un beneficio adicional que me lleva al siguiente punto…

3. Come lentamente

Esto va de la mano con lo anterior. Cuando comes demasiado rápido tu estómago no tiene tiempo de indicarle a tu cerebro que ya has comido lo suficiente. Este proceso se demora unos 20 minutos en ocurrir, así que si comes mucho más rápido que eso inevitablemente terminarás comiendo de más, sólo para sentirte como un balón lleno de piedras unos minutos más tarde.

Mejor vamos a evitar esa sensación tan fea y comamos lo que el cuerpo necesita, ni más ni menos. Para eso, mastica bien tu comida, trata de tomar bocados pequeños, y come lentamente.

Calma Lolas, ¡la comida no se va a acabar! Tómate tu tiempo y disfruta cada bocado… quizás hasta termines descubriendo nuevos sabores y encontrándole una nueva dimensión de disfrute a tus comidas navideñas favoritas.

4. Date un tiempo

¿Te acuerdas de lo que hablamos en el primer punto? ¿Eso de poder servirte dos (o tres, o más) veces si quedabas con hambre? Pues bueno, antes de servirte la segunda ración ¡piénsalo dos veces!

Haz una pausa de 10 ó 15 minutos antes de repetir. Puedes tomar algo, hablar un poco, incluso levantarte y caminar antes de continuar con la comida.

A veces creemos que tenemos hambre pero es sólo algo de sed, o que nuestro cerebro no ha tenido tiempo de procesar las señales de saciedad que le envía el estómago, o simplemente gula (qué palabra más horrible). El caso es que esperando algunos minutos antes de servirte nuevamente le darás tiempo a tu organismo de sacar sus propias cuentas, y lo más probable es que luego de ese tiempo ya no quieras comer más. Cuando eso ocurra descubrirás el nuevo mundo del “comer lo justo y necesario”

5. Hidrátate

Como lo mencioné arriba, una de las razones por las que sentimos ganas de comer o más hambre de lo normal es porque tenemos sed. Pero no sólo eso, resulta que para que tu cuerpo pueda funcionar perfectamente, digerir bien las comidas, y hasta quemar la grasa en exceso, es absolutamente indispensable que esté bien hidratado.

Así que haz esto para tus cenas de Diciembre: toma dos vasos grandes de agua unos 15 minutos antes de la comida.

Esto ayuda muchísimo a calmar el hambre, y además evitará posibles ataques de “hambre” en realidad debidos a la deshidratación. No te preocupes, tus enzimas digestivas estarán a salvo, tomar agua con las comidas no es malo para rebajar, más importante es mantenerse hidratado. Recuerda que podemos sobrevivir semanas sin comida ¡pero sólo 3 días sin agua!

Y que conste que he dicho agua. Tu cuerpo necesita agua pura para hidratarse y limpiarse apropiadamente. No se vale otro tipo de bebidas si lo que quieres es lograr este efecto.

Y hablando de bebidas…

6. ¡No te bebas las calorías!

¿Sabías que el alcohol tiene casi el doble de calorías que el azúcar? Sí, el licor te puede hacer saltar al cielo las calorías consumidas sin darte cuenta, sobre todo cuando se trata de cerveza, cócteles y otras bebidas alcohólicas dulces.

Pero eso no es ni de lejos lo peor. El verdadero problema con el alcohol para gente que (como tú y yo) quiere mantenerse en la línea y evitar engordar en Navidad es que el alcohol envenena el cuerpo y apaga todas las hormonas quema-grasa.

Cuando tomas bebidas alcohólicas no sólo estás consumiendo muchísimas calorías de más, sino que esas calorías (y las de todo lo demás que consumas) serán almacenadas como grasa, en ese momento y por varias horas después. Tu cuerpo estará demasiado ocupado con el apuro de deshacerse del alcohol etílico (que, como bien debes saber, es un veneno y te puede matar si tu cuerpo no lo expulsa rápidamente) y el objetivo de “no engordar” quedará relegado a un lejano segundo plano.

Así que no tires al sanitario tus esfuerzos abusando de las bebidas alcohólicas. Permítete una o dos copas de vino tinto, que al menos es beneficioso porque contiene sustancias antioxidantes anticancerosas. (Puedes ver más sobre cómo consumir alcohol sin que te haga engordar en la página de Facebook Dr. Soler MIC UltraFit).

¡Ah! Se me olvidaba… trata de evitar jugos o zumos de fruta (incluso si son naturales), refrescos y otras bebidas. Le agregan demasiada azúcar a tus comidas (y NO necesitas consumir azúcar de más). Como te dije en el punto anterior, adhiérete a la rica, pura y cristalina agua y tu cuerpo no sólo podrá deshacerse del alcohol mucho más rápidamente sino que también evitarás engordar.

7. No te mates de hambre (es MUY mala idea)

¿Alguna vez has hecho aquello de “ahorrarte las calorías” y dejar de comer cuando sabes que vas a tener una comida abundante? Pues NO lo hagas… ¡es desastroso para tu cintura! El resultado es que a la hora de la verdad vas a tener muchísima hambre (más de lo normal) y vas a terminar comiendo mucho más de la cuenta. Pero no sólo eso. Con el estómago vacío es mucho más difícil tomar decisiones inteligentes con respecto a lo que vas a comer, y ya está demostrado que vas a terminar escogiendo más de aquello que más engorda: pasteles, frituras, tartas y dulces. A evitar completamente. Come normalmente durante el día, lo más sanamente posible, y no llegues NUNCA a una fiesta con hambre.

8. (BONO) Llénate con lo que cuenta

Y aunque se me acabaron los números voy a agregar un octavo consejo porque hay un tipo de alimento en particular que encontrarás en cualquier cena Navideña y que:

Llena más (evitando que comas más de la cuenta, o más de los alimentos más engordosos)Te mantiene lleno por más tiempo (evitando nuevamente que quieras repetir la comida un rato después, o andar picoteando)Aumenta tu metabolismo (haciendo que quemes más calorías más fácilmente). Estabiliza tus niveles de azúcar en la sangre (evitando que tu cuerpo almacene grasa)

¿Que quién es ese alimento estrella? ¡Son las proteínas!

Así que mi recomendación para estas fechas es que llenes tu plato de alimentos ricos en proteínas y que sea ese el alimento que consumas primero.

Si comes primero los alimentos ricos en proteínas (carnes, pescados, mariscos, aves, huevos, legumbres) ten por seguro que estarás satisfecha más rápido sin sufrir de extremos y restricciones.

¡¡¡Adelante UltraFit!!!