La pérdida auditiva y la diabetes

La pérdida auditiva y la diabetes

  • A
  • A
  • A
905

La pérdida auditiva y la diabetes

Pérdida auditiva y la diabetes

Tener el colesterol y los triglicéridos altos junto con los niveles de glucosa pueden ser los responsables de diabetes, daño al riñón entre otros, pero la realidad es que antes que estas condiciones aparezcan, hay una alta probabilidad que la primera víctima sea nuestra audición.

Los resultados de un nuevo estudio que se realizo en Estados Unidos por el Instituto Nacional de Salud, confirmó la relación entre la diabetes y la pérdida de audición. Indica que la pérdida de audición es dos veces más común entre los diabéticos que entre la población general. Si pensamos en los enemigos de nuestra audición podríamos decir que la exposición a ruido seria la causa número uno, nunca nos imaginaríamos que los refrescos, las grasas, dulces u otros productos que consumimos actúen en contra de nuestra audición.

En la actualidad vemos muchos casos de jóvenes, adultos y ancianos en los que los niveles altos de glucosa y el colesterol en sangre ocasionan problemas auditivos como ruidos o zumbidos en el oído (Tinnitus) y disminución en la capacidad de distinguir sonidos, y ello se debe a los hábitos alimenticios.

El oído suele ser el primer órgano en revelarnos un padecimiento en el sistema circulatorio, siendo más frecuentes las hiperlipidemias, es decir, altos niveles de colesterol, triglicéridos (principal tipo de grasa que viaja por vías sanguíneas para dar energía o ser almacenada) o ambos.

Los investigadores del estudio consideran que la diabetes es un factor de riesgo para padecer pérdida de audición. La diabetes suele dañar los nervios y vasos sanguíneos del oído interno. Esta es la causa probable de una mayor incidencia de pérdida de audición entre los diabéticos.

Algunos datos interesantes del estudio que realizó el Instituto Nacional de Salud son los siguientes:

  • Entre aquellos que padecían diabetes el 21% tenía pérdida de audición en el rango de frecuencias bajas y medias, en comparación con tan sólo el 9% de los no diabéticos.
  • El 54% de los diabéticos tenían dificultades para oír sonidos de alta frecuencia, en comparación con el 32% de los no diabéticos.

Como consecuencia de la estrecha relación entre la pérdida de audición y la diabetes, los investigadores recomiendan que se realicen pruebas auditivas rutinarias a todos los diabéticos. La pérdida auditiva tiene solución y un diagnostico temprano será el responsable de una mejor calidad de vida a largo plazo.

La mayoría de los pacientes que acuden a una consulta por problemas de audición lo hacen cuando ya perciben el tinnitus, sensación de oído tapado, molestias por ruidos fuertes y capacidad disminuida para detectar sonidos con claridad. Una revisión completa por su médico primario es muy importante, donde se evalué a través de exámenes de laboratorio que indiquen el nivel de colesterol, triglicéridos, glucosa y acido úrico (compuesto que se genera por ingesta excesiva de carne, mariscos y alcohol). También descartar la posibilidad de anemia (deficiencia en glóbulos rojos, que transportan oxígeno), ya que es otra causa de problemas auditivos.

Unos niveles elevados de triglicéridos y/o colesterol, podrían obstruir la arteria auditiva (esta es una de las vías sanguíneas más pequeñas del organismo), entonces se podrían encontrar disfunción en el sistema auditivo. Otros enemigos en esta zona son la presión arterial alta (hipertensión). Millones de personas padecen estas enfermedades, a veces sin saberlo, y sufren alteraciones otológicas.

Arecibo Audiology Center te recuerda que una revisión anual de tus niveles de glucosa y colesterol, presión arterial son muy importantes, así como tu evaluación de audición anual. Vamos a cuidarnos más, aumenta el consumo de verduras, frutas y la ingesta de agua.